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Casos de uso

En un solo mensaje al tutor, transmitir tu funcionamiento TDAH y conseguir adaptaciones de examen concretas

Un mensaje enviado al profesor tutor, con un enlace para abrir. En un minuto, ve por qué usted entrega ciertos trabajos con retraso, cómo mantiene el rumbo cuando el marco está dividido en etapas, y qué adaptaciones de examen le ayudan de verdad. La conversación parte de ahí, no de cero.

Este caso trata de un estudiante de bachillerato de 17 años que vive con un TDAH, cerca de unas pruebas en las que la organización pesa tanto como los conocimientos. El portador elige él mismo lo que transmite a su tutor, sin pasar por una cita formal.

El momento en que importa

La ficha de adaptaciones para los exámenes lleva dos semanas en el fondo de la mochila, a medio llenar. Léo, de 17 años, sabe que debe avanzarla con su profesor tutor, pero cada vez que lo piensa está en clase, y cada vez que está libre se le olvida. El consejo de clase se acerca, y con él la sensación tenaz de ir atrasado en todo.

En lugar de una cita que volvería a aplazar, envía un mensaje breve a su tutor, con el enlace de su perfil. El profesor lo abre entre dos clases. En unas líneas, lee lo esencial: Léo tiene un TDAH, las consignas escritas largas se le escapan, mantiene el rumbo cuando las etapas están fraccionadas y cuando dispone de un tiempo adicional en calma para componer. El tutor ya no tiene que preguntarse si este retraso es negligencia. Propone un punto de diez minutos, orienta la solicitud de adaptación hacia la persona adecuada, y fija los próximos plazos con recordatorios intermedios.

Sin una aclaración incómoda sobre una supuesta falta de seriedad, sin un expediente extraviado una vez más, sin una explicación que repetir ante cada profesor de la clase. Léo explicó una sola vez, a la persona adecuada, y el tutor transmite lo que importa al resto del equipo. El trabajo sigue por hacer, pero ya no viene acompañado de un malentendido.

  1. Usted lo escribe
  2. El QR está colocado
  3. El lector escanea
  4. Comprendido, sin volver a explicar

Dónde colocar el QR para este caso

A los 17 años, el portador gestiona él mismo lo que comparte y con quién. El QR no tiene que estar expuesto: circula por los canales que el estudiante ya utiliza, y queda accesible cuando un adulto del centro lo necesita.

  • Enlace en mensaje directo al profesor tutor o al referente del centro, transmitido antes de un periodo de exámenes.
  • Tarjeta tamaño cartera guardada en el estuche, sacada en el momento de una cita de orientación o de un punto individual.
  • Etiqueta en la agenda o en la carpeta de clase, impresa desde una plancha A4 de etiquetas (modelo estándar), para tenerla a mano sin exponerla a todos.
  • Enlace en la firma del correo escolar, discreto, que cada profesor puede abrir si lo desea.

La regla aquí: es el estudiante quien decide el momento y el destinatario. El QR abre una explicación, no se impone a toda la clase.

Modelos de texto pre-escritos

Tres plantillas para retomar y adaptar a su situación. Abren las secciones que un tutor lee primero: quién es usted, lo que le ayuda a organizarse, y lo que le hace desconectar. Son puntos de partida, no frases para copiar tal cual.

Para la sección « Presentación »

« Me llamo [nombre], tengo [edad] años, estoy en [curso]. Tengo un TDAH: entiendo lo que se me pide, pero retener una consigna larga, organizarme a lo largo del tiempo y cumplir los plazos me cuesta mucho. No es una falta de seriedad. Cuando el marco es claro y está dividido en etapas, me aferro muy bien. »

Para la sección « Cómo ayudar »

« Usted puede: darme las consignas por escrito y en varias etapas, fijar plazos intermedios en lugar de una sola fecha lejana, concederme un tiempo adicional en calma para las pruebas, comprobar con una palabra que he anotado bien lo que se espera, y orientarme hacia la persona adecuada para la solicitud de adaptación. »

Para la sección « Qué evitar »

« Qué evitar: interpretar mis olvidos como despreocupación, enviarme una serie de instrucciones orales de golpe, reprocharme mis retrasos sin ayudarme a anticiparlos, hacerme repetir ante la clase por qué entrego con desfase, confiar solo en la buena voluntad para resolver un problema de organización. »

Patologías relacionadas con este caso

Este caso se basa en el TDAH, ese funcionamiento en el que dirigir la atención y planificar a lo largo del tiempo exigen un esfuerzo permanente. En el bachillerato, esto se nota sobre todo en la organización, el cumplimiento de los plazos y la memorización de las consignas largas. La página de abajo detalla lo que está en juego y las palancas que cambian el día a día.

Casos similares

Otras situaciones en las que un adulto del centro, avisado de antemano, deja de leer un trastorno de la atención como una falta de esfuerzo, y propone el apoyo adecuado en el momento adecuado.