myHandiQR myHandiQR

Epilepsia

La epilepsia se manifiesta mediante crisis que surgen cuando la actividad eléctrica del cerebro se dispara de forma pasajera. Al contrario de la imagen extendida, no todas las crisis son espectaculares: algunas se resumen en una ausencia de unos segundos, una mirada que se queda fija o una serie de gestos automáticos.

Entre las crisis, la persona con epilepsia lleva la mayoría de las veces una vida ordinaria, a condición de lidiar con una parte de imprevisibilidad. El cansancio, la falta de sueño o un estrés intenso pueden favorecer una crisis, lo que exige una vigilancia discreta pero constante.

La crisis dura a veces menos de un minuto. Lo que sigue puede durar mucho más: horas de confusión, un cansancio pesado, una memoria que flota, una necesidad de recuperarse en un lugar tranquilo. Es esa parte discreta la que atraviesa una persona con epilepsia, a menudo mucho después de que el entorno haya creído el episodio terminado.

Tener que contar cada vez lo que hay que hacer durante una crisis, y sobre todo lo que no hay que hacer, pesa tanto como la propia crisis. Poder transmitir una vez estas pocas consignas claras tranquiliza a todo el mundo y evita a la persona tener que volver a explicarse en cada nuevo encuentro.

Comprender lo que pasa realmente

Una crisis no es ni una elección ni un signo de debilidad: es un disparo pasajero e incontrolable de la actividad del cerebro. Las formas son muy variadas, y muchas quedan poco visibles para el entorno.

  • Ausencias breves, en las que la persona parece desconectar unos segundos.
  • Crisis con movimientos involuntarios, a veces impresionantes pero la mayoría de las veces sin peligro duradero.
  • Una fase de recuperación tras la crisis, marcada por la confusión y el cansancio.
  • Factores desencadenantes conocidos por la persona: falta de sueño, estrés, a veces ciertas luces.

Lo que ayuda, durante y alrededor de las crisis

Saber reaccionar de forma sencilla basta en la gran mayoría de las situaciones. La cuestión es sobre todo evitar los gestos inútiles y dejar a la persona recuperarse.

  • Mantener la calma, proteger la cabeza, apartar los objetos peligrosos y no meter nada en la boca.
  • Detectar la duración de la crisis y dejar un verdadero tiempo de descanso después.
  • Respetar el sueño y las referencias que limitan los desencadenantes.
Cifras clave

Epilepsia en cifras

  • ~ 400 000personas viven con epilepsia en España.Fuente: Federación Española de Epilepsia (FEDE).
  • ~ 20 000 / añonuevos casos diagnosticados cada año en España.Fuente: FEDE ; Sociedad Española de Neurología.
  • ~ 5 millonespersonas viven con epilepsia en América Latina y el Caribe.Fuente: OPS.
  • ~ 70 %de las personas tratadas pueden vivir sin crisis con tratamiento adecuado.Fuente: OMS ; FEDE.

Adaptaciones posibles

Las adaptaciones se basan en la prevención de los desencadenantes y en consignas claras, conocidas de antemano.

  • En la escuela: un PAI (proyecto de acogida individualizado) o un PPS (proyecto personalizado de escolarización) puede precisar la conducta a seguir en caso de crisis, prever un tiempo de descanso y adaptaciones tras una crisis; una AESH (acompañante de alumnos con discapacidad) puede acompañar si hace falta.
  • En el trabajo: la RQTH (reconocimiento de la condición de trabajador con discapacidad), vía la MDPH (casa departamental de las personas con discapacidad), permite adaptar los horarios, evitar los puestos de riesgo y prever pausas para preservar el sueño y limitar el cansancio.
  • En el día a día: un ritmo de sueño regular, la gestión del estrés y compartir los buenos reflejos con el entorno reducen la inquietud ligada a la imprevisibilidad.

Explicaciones según su perfil

Elija un perfil para leer la explicación adaptada.

Epilepsia explicado a un Niño o niña

0–12 años

La epilepsia es cuando el cerebro se altera por momentos, un poco como un ordenador que «se cuelga». Por eso, el cuerpo puede hacer cosas raras: moverse sin querer, dejar de responder unos segundos, o mirar fijamente al vacío.

Cuando eso pasa (se llama una crisis), no hay que tener miedo. No es contagioso y no le hace daño a la persona. Lo mejor que se puede hacer es quedarse cerca de ella, mantener la calma y esperar a que pase.

Los niños con epilepsia a menudo se sienten muy cansados después, como cuando juegas mucho tiempo sin descansar. Hay que prestar atención a lo que puede desencadenar las crisis: dormir muy poco, demasiada luz parpadeante, o estar muy estresado.

Casos concretos: Epilepsia

caso de uso

Niño con síndrome de West (epilepsia), 5 años
Padre o madre → Cuidadora, niñera
La persona que cuida al niño sabe reconocer una crisis y conoce cómo actuar, sin llamadas de pánico a los padres.

Lugar del QR: Etiqueta en la mochila, tarjeta en casa de la cuidadora

Adulto con epilepsia (crisis silenciosas)
La propia persona → Socorrista, transeúnte, médico de urgencias
En caso de crisis, un tercero accede a las consignas y contraindicaciones elegidas por la persona, sin divulgación en el día a día.

Lugar del QR: Tarjeta en la cartera / parte trasera del teléfono

Ver el caso en detalle
Hacer comprender

Vivir con el Epilepsia: el contexto explicado, el intercambio liberado.

Redacta su perfil una sola vez. En cada inicio de curso, cada nuevo equipo, cada nuevo profesional de salud, comparte el QR, sin tener que empezar de cero. El intercambio continúa, solo parte de otro punto.

Crear mi cuenta Ver precios

✓ 3 meses de prueba gratuita   ✓ No se solicita ninguna tarjeta   ✓ Cancelar la suscripción con 1 clic