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Casos de uso

Permitir las primeras adaptaciones en clase antes de que llegue el PPS oficial

Una etiqueta QR en el cuaderno de matemáticas, y el profesor identifica las adaptaciones útiles desde la primera tarea. La calculadora, el tiempo adicional, los apoyos concretos ya no dependen de una carta de la MDPH que llega en marzo.

Este caso trata de un niño que presenta una discalculia ya identificada por un informe de logopedia, mientras se espera que el PPS oficial o el PAP (plan de acompañamiento personalizado) sea validado por el equipo educativo.

El momento vivido

El informe de logopedia llegó en junio. La comisión de la MDPH no se reúne hasta noviembre. Entre ambos, su hijo debe afrontar el inicio de curso, las primeras evaluaciones, la pizarra, y la mirada de un nuevo profesor que no sabe nada.

Usted pega una etiqueta QR en el interior del cuaderno de matemáticas, justo después de la portada. En la primera tarea, el docente escanea. Descubre que su hijo tiene una discalculia diagnosticada, que se puede usar una calculadora para los ejercicios de aplicación, que un poco más de tiempo basta a menudo para desbloquear la situación.

El PPS oficial llegará más tarde. Mientras tanto, las adaptaciones esenciales están en marcha desde septiembre, y su hijo no perdió tres meses esperando la autorización administrativa.

  1. Usted lo escribe
  2. El QR está colocado
  3. El lector escanea
  4. Comprendido, sin volver a explicar

Dónde colocar el QR para este caso

La idea: que el QR esté visible cada vez que las matemáticas entran en el día a día escolar, sin tener que explicarlo.

  • Etiqueta adhesiva en el interior de la cubierta del cuaderno de matemáticas, impresa en una plancha A4 de etiquetas (modelo estándar).
  • Sello estampado en la primera página del cuaderno de tareas de matemáticas.
  • Tarjeta plastificada deslizada en el clasificador (sección «matemáticas»).
  • Etiqueta en el estuche, para señalar una calculadora presente con su consentimiento.

El QR no es una acusación hacia la escuela: es un atajo para ayudar al docente a comprender rápido y bien.

Plantillas de texto preescritas

Tres esquemas para explicar la discalculia al profesor de matemáticas, sin caer en la jerga médica.

Para la sección «Presentación»

«Me llamo [nombre], tengo [edad] años. Tengo discalculia: a mi cerebro le cuestan los números y los cálculos, incluso los más simples. El informe de logopedia confirmó el diagnóstico en [fecha]. Mi expediente PPS está en curso.»

Para la sección «Cómo ayudar»

«Puede: dejarme usar una calculadora para los ejercicios de aplicación, darme un poco más de tiempo en las evaluaciones, aceptar que manipule un apoyo concreto (fichas, esquema) en lugar de hacerlo todo de memoria.»

Para la sección «Qué evitar»

«Qué evitar: hacerme salir a la pizarra para un cálculo mental delante de la clase, comparar mis notas con las de otro, restar puntos por un error en un cálculo simple cuando el método es correcto, decir «no es tan complicado».»

Patologías relacionadas

La discalculia es el núcleo de este caso. Cuando se asocia a una dislexia o un TDAH, las adaptaciones suelen acumularse.

Casos similares

Otras tres situaciones en las que un docente accede a las adaptaciones útiles antes de la formalización administrativa.