Alumno de primer curso de primaria con mutismo selectivo, 6 años
Un niño que habla en casa, que ríe y cuenta cosas, pero que no dice nada en el colegio. Ni hola, ni sí, ni su nombre delante de la maestra. No es timidez, no es un capricho, es un mutismo selectivo. La ficha entregada a la directora, y luego a la maestra, permite entrar en el aula sin que el silencio se interprete como oposición o retraso intelectual.
Este caso concierne a los niños de 3 a 8 años con un mutismo selectivo confirmado por un logopeda o un psiquiatra infantil, a menudo en el momento de la entrada en infantil o en primero de primaria.
El momento vivido
Primer día de primero de primaria, pase de lista de la mañana. La maestra va nombrando a los alumnos, cada uno responde "presente" levantando la mano. Una niña levanta la mano pero no dice nada. La maestra repite el nombre, sonríe, espera. Nada. Los demás empiezan a mirar. La maestra anota "presente" y sigue.
Había sido avisada en la reunión previa al inicio de curso por la directora: la madre había entregado un QR impreso, guardado en la carpeta. La maestra escanea durante el recreo. Se entera de que Lucie habla en casa, en familia, con sus primos y su mejor amiga; que en el colegio, en el comedor, con los adultos que no conoce, no puede. No es una elección. Que la madre pidió que nunca se la obligara a hablar en público, que se le pregunte con sí/no, gestos, pictogramas, por escrito.
En el pase de lista del día siguiente, la maestra dice "Lucie, ¿me lo muestras con la mano?". Lucie levanta la mano. La maestra dice "gracias, Lucie". El contacto queda establecido, sin una palabra forzada.
- Usted lo escribe
- El QR está colocado
- El lector escanea
- Comprendido, sin volver a explicar
Dónde colocar el QR en este caso
El mutismo selectivo suele ser confidencial: la familia no quiere que todos los docentes ni todos los compañeros lo sepan, pero quiere que quien interactúe habitualmente con el niño lo entienda. La transmisión pasa por la dirección del centro.
Ficha A5 entregada en mano a la directora en la reunión previa al inicio de curso, con el QR impreso y una nota breve. La directora la transmite a la maestra del niño, y al docente sustituto si hace falta. El QR no se pega en el cuaderno del niño, que se negaría a que se leyera "su etiqueta" delante de los demás.
Para el comedor, la guardería y las actividades extraescolares, una tarjeta en el reverso de la tarjeta de comedor (a veces plastificada por el ayuntamiento) permite a los monitores escanear discretamente. Evitar las pegatinas visibles en la mochila, que hacen público el mutismo y humillan al niño. Evitar las anotaciones en la agenda escolar a la vista de todos los docentes sin criterio.
Aquí la discreción es más importante que la visibilidad: el QR no es un cartel publicitario, es una clave de comprensión para quienes la necesitan.
Modelos de texto ya redactados
Las tres plantillas siguientes están pensadas para un niño pequeño. El tono es el de los padres que explican lo que ellos mismos han observado en el niño, sin recurrir al vocabulario clínico.
Para el apartado "Presentación"
"Lucie tiene 6 años, está en primero de primaria. Tiene un mutismo selectivo diagnosticado a los 4 años. En casa habla mucho, canta, cuenta chistes. En el colegio y con los adultos que no conoce, no puede hablar. No es timidez ni un capricho, es un bloqueo físico que no controla."
Para el apartado "Cómo ayudar"
"Puede: preguntarle con sí/no, con gestos o con pictogramas, ponerla con un compañero de confianza que ella haya elegido, permitirle escribir sus respuestas en una pizarra, felicitarla con una mirada o un pulgar arriba en lugar de un "bravo" en voz alta. Un día quizá susurre. Un día quizá no. Las dos opciones están bien."
Para el apartado "Qué evitar"
"Qué evitar: preguntarle en voz alta delante de la clase para hacerla hablar, prometer una recompensa a cambio de una frase, castigarla por el silencio, buscar un contacto visual forzado, decir "vamos, tú puedes", decirle a su familia "con nosotros habla bien, hay que empujarla un poco". Nadie empuja a un niño a hablar."
Particularidades relacionadas con este caso
Este caso parte del mutismo selectivo aislado (trastorno de ansiedad). También concierne a los niños con un mutismo selectivo que coexiste con un TEA, con algunos ajustes en el texto (preferir los pictogramas concretos a los gestos simbólicos, preparar las transiciones de actividad).
Casos similares
Otros tres casos en los que el QR transmitido a la dirección permite preparar una acogida respetuosa desde la reunión previa al inicio de curso, sin exponer al niño.
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Tres textos (presentación, cómo ayudar, qué evitar), un código QR compartido. Al escanear, su interlocutor lee lo que debe saber, en su propio lenguaje.