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Casos de uso

Alumno con hipersensibilidad sensorial, 8 años

El estuche se cae, la pegatina redonda de la cara delantera queda visible mientras la maestra lo recoge. Escanea cuando tiene un momento. Se entera de qué, en el día a día de la clase, satura a ese pequeño cuerpo: los fluorescentes del pasillo, el timbre, la voz que sube en el comedor. No tiene que cambiar nada de su pedagogía. Solo necesita entender por qué algunas mañanas el niño ya no entra en el aula.

Este caso concierne a los alumnos de infantil y primaria hipersensibles, antes de que se explore un TEA, o con un TEA ya establecido pero sin notificación de la MDPH (organismo departamental francés para la discapacidad).

El momento vivido

Nueve menos cinco. Timbre, movimiento en los pasillos, los alumnos de primero de primaria entran en fila. Una niña se queda plantada en la verja, la mano apretada en la de su padre, la cabeza baja. El padre se encoge de hombros hacia la maestra, con una sonrisa de disculpa. La maestra piensa "vuelve a pasar".

Se agacha, propone a Éloïse elegir: entrar por la puerta del fondo con la AESH (asistente educativo para alumnos con discapacidad, en Francia) de al lado, o esperar tres minutos a que la clase esté instalada. Éloïse elige esperar. El padre le tiende el estuche a la maestra y señala con el dedo la pegatina: "mire lo que hemos puesto, ahí le explica todo". La maestra escanea durante el recreo. Entiende que los fluorescentes del pasillo duplican la luz del hall de entrada y que eso pica, que el timbre duele durante diez segundos después, que el cuerpo necesita una transición.

Al día siguiente, propone la puerta del fondo, sin comentarios. Éloïse entra.

  1. Usted lo escribe
  2. El QR está colocado
  3. El lector escanea
  4. Comprendido, sin volver a explicar

Dónde colocar el QR en este caso

La parte trasera del estuche es estable: el estuche sigue al niño, se abre en cada actividad escrita, queda sobre la mesa junto a la maestra durante los momentos de corrección. Una pegatina redonda de 2,5 cm en la cara que queda visible cuando el estuche está apoyado plano. Elegir un color discreto, no un rosa llamativo que invite a los compañeros a manipularlo.

Duplicar en la mochila, en el bolsillo interior: los días en que el estuche se queda en el taxi de sustitución o se olvida en casa, la mochila está ahí. Evitar la libreta de comunicación, que solo se abre para las notas. Evitar la tapa del cuaderno, que se dobla y oculta el QR.

Para las salidas, prever una tarjeta tamaño cartulina en el bolsillo del abrigo, con el mismo QR. El personal de acompañamiento (centro ecuestre, granja escuela, museo) puede escanear sin que la salida se cancele.

Un QR bien colocado nunca es grande. Una pegatina discreta es mejor que una tarjeta colgada, que invita a las preguntas de los compañeros.

Modelos de texto ya redactados

Los tres apartados siguientes están escritos desde el punto de vista de los padres, para un niño hipersensible sin etiqueta médica fija. Puede adaptarlos según las particularidades sensoriales dominantes (ruido, luz, tacto, olor).

Para el apartado "Presentación"

"Éloïse tiene 6 años, está en primero de primaria. Es hipersensible al ruido y a la luz: lo que pasa desapercibido para los demás (timbre, fluorescentes, bullicio del comedor) satura su sistema nervioso y puede hacer que se niegue a entrar, se quede paralizada o llore sin decir nada. Habla muy bien, lo entiende todo, no es tímida."

Para el apartado "Cómo ayudar"

"Puede: ofrecerle una entrada diferida por otra puerta cuando el timbre acaba de sonar, permitirle unos auriculares antirruido en la mochila (ella sabe cuándo sacarlos), proponer un rincón tranquilo detrás del biombo al fondo del aula, avisar antes de las actividades ruidosas (coro, canciones de cumpleaños)."

Para el apartado "Qué evitar"

"Qué evitar: decirle que "hace un drama", interpretar el retraimiento como timidez que se le pasará, obligarla a participar en el coro delante de las demás clases, llamarla en voz alta para que se una al grupo (eso agrava la saturación)."

Particularidades relacionadas con este caso

Este caso parte de la hipersensibilidad sensorial aislada. También concierne a los niños con un TEA (la hipersensibilidad es ahí un rasgo frecuente) y a los niños con un TDAH, en quienes la sobrecarga sensorial es un desencadenante de agitación. Los mecanismos son parecidos, los lugares del QR son los mismos.

Casos similares

Otros tres casos en los que el QR permite autorizar una adaptación sensorial sin tener que negociarla cada vez con cada adulto del centro.

Este caso no debería tener que repetirlo con cada persona nueva.

Cada inicio de curso, cada nuevo sustituto, cada cita: hay que empezar de nuevo. myHandiQR pone fin a eso. Lo escribe una vez. Ya no volverá a empezar desde cero en cada encuentro.