Hacer saber al médico o al equipo de urgencias que lo entiendes todo, aunque las palabras no salgan
Una tarjeta plastificada en la cartera, y el médico, el urgenciólogo o el farmacéutico entiende que captas todo, incluso cuando las palabras no salen como querrías. Sin miradas infantilizantes, sin decisiones tomadas en tu lugar.
Este caso concierne a un adulto con afasia tras un ictus, cuya comprensión del lenguaje está preservada pero que tiene dificultad para encontrar las palabras, y a su pareja, que quiere facilitar cada encuentro con un nuevo profesional sanitario.
El momento vivido
Lunes por la mañana, sala de espera de un urgenciólogo al que nunca has visto. Tu pareja te acompaña. Al llegar, el médico empieza haciéndole las preguntas a ella, por encima de tu cabeza, como si no estuvieras allí.
Entregas tu tarjeta plastificada. El médico escanea. Lee en treinta segundos: «Afasia tras un ictus. Entiendo todo lo que me dice. Mis respuestas pueden ser lentas o entrecortadas, pero son las mías. Diríjase a mí directamente, no a mi pareja.»
El médico rectifica, se dirige a ti. Te deja tiempo para formular. Tu pareja interviene solo si se lo pides. La consulta se desarrolla de otra manera. Sales con la sensación de haber sido tratado como un adulto capaz.
- Usted lo escribe
- El QR está colocado
- El lector escanea
- Comprendido, sin volver a explicar
Dónde colocar el QR en este caso
El objetivo: que la tarjeta se presente de entrada en cada nueva interacción médica o administrativa, para encuadrar la comunicación desde el primer segundo.
- Tarjeta plastificada en formato de tarjeta bancaria en la cartera, delante de las demás tarjetas.
- Tarjeta idéntica en la funda del teléfono, para mostrarla a un profesional sanitario si la cartera está en otro bolsillo.
- Etiqueta QR pegada en el reverso de la tarjeta sanitaria, presentada de manera sistemática en consulta.
- Funda con las recetas en curso, para las citas médicas recurrentes.
La regla: presentar la tarjeta ANTES de que el interlocutor empiece a hablarle a la persona que te acompaña.
Modelos de texto preescritos
Tres plantillas para encuadrar la comunicación con un profesional sanitario que no conoce tu situación.
Para la sección «Presentación»
«Soy [nombre]. Tuve un ictus en [fecha]. Desde entonces, vivo con una afasia: mi comprensión está intacta, pero encontrar las palabras me lleva tiempo. Mi pareja puede ayudarme, pero es a mí a quien debe hablar.»
Para la sección «Cómo ayudar»
«Lo que ayuda: mirarme de frente, hablarme a un ritmo normal (no demasiado lento, soy adulto), darme tiempo para responder sin terminar mis frases, aceptar una respuesta entrecortada, permitirme señalar una imagen o escribir si lo necesito.»
Para la sección «Qué evitar»
«Qué evitar: hablarme como a un niño o como a alguien que no entiende, dirigirse a mi pareja ignorándome, terminar mis frases en mi lugar, levantar la voz porque soy lento, suponer que no capto la situación médica.»
Patologías relacionadas
La afasia es central aquí. Aparece con mayor frecuencia tras un ictus, pero también puede acompañar a otras lesiones cerebrales.
Casos similares
Otras tres situaciones en las que una tarjeta de cartera encuadra de entrada la manera en que el interlocutor debe dirigirse a ti.
El interlocutor entiende de inmediato la situación y adapta su comunicación sin que la persona tenga que explicar lo que ya no puede formula…
En caso de deambulación o desorientación, un tercero puede acceder a la información de urgencia y a los contactos de la familia.
Ver el casoLa persona puede obtener ayuda sin tener que explicar oralmente lo que no puede formular.
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