Tartamudez
El tartamudeo afecta a la fluidez de la palabra, no al pensamiento ni a la inteligencia. En una persona que tartamudea, la idea está perfectamente formada, pero el paso a la palabra choca con bloqueos: un sonido que se repite, una sílaba que se alarga, un silencio que se instala antes de una palabra por lo demás conocida. Esta dificultad varía mucho de un momento a otro.
Su intensidad depende del contexto, del interlocutor, del cansancio y sobre todo de la mirada percibida. Una misma persona puede pasar una velada entera sin tropiezos, y luego encallar de forma duradera al día siguiente en una simple presentación. Lejos de ser un simple signo de nerviosismo pasajero, el tartamudeo es una particularidad duradera de la palabra, con la que se aprende a convivir.
Solo en una habitación, tarareando una canción o hablándole a un animal, la palabra fluye sin el menor tropiezo. Luego llega el momento de decir el propio nombre en voz alta, ante alguien, y la palabra se bloquea de golpe. Este contraste desconcierta al entorno, que a veces ve en ello timidez o falta de seguridad, cuando se trata de otra cosa.
El tartamudeo se alimenta de la espera y de la mirada. Cuanto más se tensa la escucha, más se terminan las frases en lugar de la persona, más se instala el bloqueo. A la inversa, un interlocutor que mantiene el contacto visual y simplemente deja llegar el tiempo lo cambia todo. Plantear este funcionamiento por adelantado, sin tener que explicarse en la urgencia de un bloqueo, evita el malentendido antes incluso de que nazca.
Entender lo que de verdad ocurre
El tartamudeo no tiene nada que ver con el nivel de inteligencia ni con el dominio del vocabulario. Afecta al gesto motor muy preciso que transforma una idea en sonidos, un mecanismo que, por momentos, se atasca. La variabilidad forma parte del cuadro: ciertos días, ciertas palabras, ciertas situaciones son más difíciles que otras.
- el teléfono, donde la mirada y los gestos no pueden ayudar, suele ser temido;
- decir el propio nombre, una cifra precisa o una palabra impuesta deja poco margen para evitarla;
- el cansancio, el estrés y la presión del tiempo acentúan los bloqueos;
- el esfuerzo por disimular el tartamudeo cansa tanto como el tartamudeo en sí.
Lo que de verdad ayuda al intercambio
La actitud del interlocutor pesa más que cualquier técnica. No se trata de ayudar a hablar, sino de crear las condiciones en que la palabra puede llegar sola.
- mantener un contacto visual tranquilo y esperar, sin terminar las frases;
- desterrar las consignas como respira o tómate tu tiempo, que añaden presión;
- reaccionar al contenido de lo que se dice, nunca a la manera en que se dice;
- proponer el escrito u otro canal cuando la situación lo exige, sin convertirlo en una obligación.
Tartamudez en cifras
- ~ 1 %de la población adulta vive con tartamudez persistente.Source: OMS.
- Más frecuenteen la infancia, con recuperación espontánea habitual.Source: OMS.
- Predominio masculinoen la edad adulta.Source: OMS.
Adaptaciones posibles
Los ajustes buscan retirar la presión del tiempo y de la mirada, nunca evitar la palabra.
- En la escuela: no imponer la lectura en voz alta bajo presión, evitar el cronómetro en lo oral, prever un PAP (plan de acompañamiento personalizado, en Francia) que autorice modalidades de evaluación adaptadas.
- En el trabajo: preferir el escrito cuando es posible, adaptar las intervenciones en reunión, pudiendo una RQTH (reconocimiento oficial de trabajador con discapacidad, en Francia) a través de la MDPH (organismo público francés para las personas con discapacidad) abrir estos ajustes.
- En el día a día: dar tiempo sin terminar las frases, mantener el contacto visual, no comentar la forma de hablar.
Explicaciones según su perfil
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Tartamudez explicado a un Niño o niña
0–12 añosLa tartamudez es cuando las palabras se bloquean en la boca, como si se apretara el botón de pausa por accidente. La persona sabe muy bien lo que quiere decir, pero a veces ciertas palabras se niegan a salir, o se repiten: "p-p-papá" o "cccasa".
Es un poco como cuando tienes hipo y no puedes pararlo solo. La persona no hace nada malo, su cerebro y su boca simplemente se sincronizan de forma rara a veces.
Para ayudarle, basta con mantener la calma y esperar con paciencia a que termine sus frases. Si la miras con amabilidad y la escuchas de verdad, es suficiente. No hay que terminar sus palabras por ella ni decirle "respira", ¡eso la estresa todavía más!
Tartamudez explicado a un Persona cuidadora familiar
0–99 añosLa tartamudez es cuando el habla se traba. La persona sabe exactamente lo que quiere decir, pero algunas palabras se niegan a salir: se repiten, se estiran, o se bloquean sin que pueda evitarlo.
Puede notar sílabas que se repiten («ca-ca-casa»), sonidos que se alargan, o incluso tensiones en la cara. Y a menudo, es peor cuando hay estrés o cansancio.
Lo que ayuda de verdad: mantener la calma, cruzar su mirada y dar tiempo. No termine sus frases, no le diga que respire. Escuche, eso es todo, así le muestra que la respeta y que no tiene prisa.
Acompañar a alguien con tartamudez requiere paciencia. Es una hermosa forma de escucha la que usted le ofrece.
Tartamudez explicado a un Profesional medicosocial (todas las edades)
0–99 añosLa tartamudez afecta a la fluidez del habla, no a la capacidad de pensar o de comprender. La persona tiene sus ideas claramente formadas, pero encuentra bloqueos al hablar: repetición de sonidos, alargamiento de sílabas o pausas antes de una palabra que domina.
Su intensidad varía mucho según el contexto: interlocutor, cansancio, sensación de ser escuchado o juzgado. La misma persona puede hablar sin dificultad un día y tartamudear al siguiente con las mismas palabras.
No se trata de un nerviosismo pasajero, sino de una particularidad duradera del habla que cada uno aprende a gestionar en el día a día. Su papel como profesional consiste en crear un entorno de confianza y en apoyar a la persona en sus estrategias personales, sin tratar de "corregir" su habla.
Tartamudez explicado a un Preadolescente
7–12 añosLa tartamudez es un trastorno de la fluidez del habla. La persona sabe lo que quiere decir, pero algunas palabras se bloquean, se repiten, o se estiran sin que pueda evitarlo.
En la vida real, puedes notar:
- sílabas repetidas (ca-ca-casa),
- sonidos que se estiran o silencios antes de una palabra,
- a veces, muecas o tensiones en la cara.
Puedes ayudarle de forma muy sencilla:
- esperando a que termine, sin soplarle la palabra,
- no diciéndole nunca «respira».
Cruzar la mirada, esperar, escuchar, eso es todo. Y sobre todo, no terminar nunca su frase por él.
Tartamudez explicado a un Hermano o hermana
12–99 añosTu hermano o tu hermana sabe perfectamente qué decir, pero su cerebro y su boca no trabajan al mismo ritmo. Algunas palabras se bloquean, otras se repiten, o los sonidos se estiran, es involuntario.
Puedes notar:
- Sílabas que vuelven varias veces («pe-pe-pelota»)
- Silencios o sonidos que se arrastran antes de una palabra
- A veces, pequeñas tensiones en la cara o estrés visible
- Todo eso suele agravarse cuando hay presión o emoción
¿Lo que de verdad lo ayuda? Solo escucharlo sin impaciencia, mirarlo a los ojos, esperar a que termine. No termines sus frases en su lugar, no le digas «respira», sabe lo que quiere decir, solo necesita un poco más de tiempo. Eso es todo.
Tartamudez explicado a un Amigo cercano
12–99 añosLa tartamudez es cuando el habla se engancha un poco, sin que venga de una falta de vocabulario o de ideas. La persona sabe perfectamente lo que quiere decir: es solo que algunas palabras se niegan a salir con facilidad, se repiten o se estiran a pesar de ella.
Puedes notar sonidos que se repiten (como «c-c-casa»), silencios antes de una palabra, o incluso una ligera tensión en la cara. Y es normal: cambia de un día a otro, según el cansancio, el estrés o incluso con quién se habla.
¿La mejor ayuda? Solo ser paciente. Mantén el contacto visual, da tiempo, escucha de verdad. Evita terminar las frases o decir «respira»: eso puede aumentar la tensión. Sigue simplemente escuchándola como lo harías con cualquiera: con naturalidad.
Tartamudez explicado a un Adolescente
13–17 añosLa tartamudez es cuando las palabras no salen fluidas. La persona sabe exactamente lo que quiere decir, pero algunas palabras se bloquean, se repiten o se estiran sin que pueda controlarlo.
- Puedes oír sílabas repetidas («re-re-regalo»), sonidos que se alargan, o pequeños silencios antes de una palabra.
- A veces la persona tensa la cara o el cuerpo sin querer.
- A menudo es peor cuando hay estrés o presión, y menos visible cuando se está relajado.
Lo esencial: ¿terminar su frase por ella o decirle «respira»? No, es contraproducente. Lo que ayuda de verdad: mirarla a los ojos, dar tiempo, escuchar de verdad. Sencillo, respetuoso, eficaz.
Tartamudez explicado a un Adulto joven
18–25 añosLa tartamudez es cuando el habla no fluye con soltura, la persona sabe exactamente lo que quiere decir, pero algunas palabras se bloquean, se repiten o se estiran sin que pueda evitarlo.
Puede manifestarse de distintas formas: sílabas repetidas («ca-ca-casa»), sonidos que se alargan, o pequeñas pausas antes de una palabra. A veces, también hay tensiones visibles en la cara.
La intensidad de la tartamudez puede variar según el contexto, el estrés, la persona con la que se habla, el tema, pero sigue siendo totalmente independiente de la inteligencia o de las capacidades de la persona.
¿Lo que ayuda de verdad? Simplemente darle tiempo. Cruza su mirada, escucha de verdad, espera. No termines sus frases ni le digas que respire, eso es precisamente lo que complica las cosas. La mejor actitud es simplemente estar presente.
Tartamudez explicado a un Estudiante
18–25 años¿Qué es la tartamudez? Es una particularidad duradera del habla que ralentiza o bloquea la expresión: un sonido que se repite, una sílaba que se alarga o un silencio antes de encontrar la palabra. Importante: las ideas están perfectamente claras, es solo el paso al habla lo que encuentra obstáculos.
Cambia de un día para otro. La intensidad varía mucho según el contexto, el interlocutor, el cansancio o el estrés sentido. Una presentación en clase puede fluir un día y resultar difícil al siguiente, no es un nerviosismo pasajero, sino una realidad con la que se aprende a convivir.
En el campus, las adaptaciones que lo cambian todo:
- Avisar a los profesores y responsables docentes para adaptar las condiciones de los orales (más tiempo, hablar sin presión)
- Consultar a tu referente de discapacidad o al servicio de accesibilidad: pueden proponer adaptaciones oficiales
- Explorar herramientas prácticas: presentar por escrito, grabaciones, o hablarlo antes de las exposiciones para sentirte más cómodo
No estás solo en esta situación, muchos estudiantes usan estos recursos y les va muy bien.
Tartamudez explicado a un Madre o padre
18–99 añosLa tartamudez es una dificultad para hablar con fluidez: su hijo o hija sabe lo que quiere decir, pero algunas palabras se bloquean, se repiten o se estiran sin que pueda evitarlo.
Puede notar:
- Sílabas que se repiten («ca-ca-casa»)
- Sonidos que se alargan o pausas antes de una palabra
- A veces tensiones visibles en la cara
- Variaciones según el estrés, la persona frente a él o el tema abordado
Lo que ayuda de verdad: darle tiempo, cruzar su mirada, escuchar sin juzgar. Terminar sus frases o decirle «respira» no ayuda y puede aumentar su estrés. Necesita paciencia y calma para expresarse a su ritmo.
Tartamudez explicado a un Docente de infantil o primaria
18–99 añosLa tartamudez es un trastorno de la fluidez del habla. El alumno o la alumna sabe lo que quiere decir, pero algunas palabras se bloquean o se repiten.
En el aula, puede observar:
- sílabas repetidas, sonidos que se estiran,
- tensiones en la cara,
- una intensidad que varía según el estrés, el interlocutor, el tema,
- a veces un retraimiento en lo oral.
Para que el aula sea más inclusiva:
- dar tiempo para terminar una frase, sin soplar ni reformular,
- evitar las salidas a la pizarra improvisadas.
«Respira» o «tómate tu tiempo» no ayuda. El silencio y la mirada, sí.
Tartamudez explicado a un Docente de secundaria
18–99 añosLa tartamudez afecta únicamente a la fluidez del habla, no a la reflexión ni a las capacidades intelectuales. El adolescente formula sus ideas correctamente, pero encuentra dificultades a la hora de expresarse: un sonido que se repite, una sílaba que se alarga o una pausa antes de una palabra familiar.
Esa dificultad varía mucho según el contexto. Depende del interlocutor, del cansancio, de la situación (una presentación oral en clase puede ser más delicada que una conversación entre amigos) y, sobre todo, de cómo siente que le miran. El mismo joven puede hablar sin dificultad un día y quedarse atascado largamente al siguiente con las mismas palabras.
Es una característica duradera del habla, muy lejos de un simple nerviosismo pasajero. Su papel pedagógico consiste en crear un marco sereno: dar tiempo de palabra sin interrupciones, valorar sus ideas más que su manera de expresarlas y adaptar las situaciones orales para reducir la presión percibida.
Tartamudez explicado a un Formador o tutor universitario
18–99 añosLa tartamudez afecta a la fluidez del habla, no a la claridad del pensamiento. La persona domina perfectamente su mensaje, pero encuentra bloqueos involuntarios: repetición de sonidos, alargamiento de sílabas o pausas antes de una palabra que conoce bien.
Su intensidad varía mucho según el contexto, el interlocutor, el cansancio y sobre todo el clima relacional percibido. Una misma persona puede hablar sin dificultad un día y encontrar obstáculos importantes al siguiente, incluso en situaciones parecidas.
No se trata de un simple nerviosismo pasajero, sino de una característica duradera del habla. En el contexto académico, esa variabilidad implica adaptar las condiciones de evaluación y de comunicación para garantizar la igualdad de acceso a los aprendizajes y a la participación.
- Prever plazos adicionales en las presentaciones orales
- Aceptar alternativas (escrito, formato en diferido)
- Crear un entorno sin juicio para reducir la carga emocional
Tartamudez explicado a un Psicólogo escolar
18–99 añosLa tartamudez afecta a la fluidez del habla, no al pensamiento ni a las capacidades cognitivas. El alumno que tartamudea formula perfectamente sus ideas, pero encuentra obstáculos al expresarse en voz alta: repeticiones de sonidos, alargamientos de sílabas o silencios antes de una palabra que domina.
Esa dificultad varía mucho según el contexto, el interlocutor, el nivel de cansancio, la situación social y sobre todo la mirada de los demás influyen en su intensidad. Un mismo joven puede expresarse con soltura en un marco y luego encontrar dificultades en otro, sin relación directa con un nerviosismo puntual.
La tartamudez es una particularidad duradera del habla, no una simple molestia transitoria. Acompañar al alumno consiste en reconocer esa singularidad, favorecer un clima de confianza en la escuela y velar por que esa diferencia no obstaculice su bienestar ni su participación.
Tartamudez explicado a un Educador especializado
18–99 añosLa tartamudez afecta únicamente al habla, nunca al pensamiento. La persona formula sus ideas con claridad, pero encuentra bloqueos al expresarlas: repetición de sonidos, alargamiento de sílabas o silencios antes de una palabra bien conocida.
Su intensidad varía mucho según el contexto, el interlocutor, el cansancio y sobre todo la confianza en la relación. Una misma persona puede hablar sin dificultades un día y atascarse al siguiente en una situación parecida.
No es un simple nerviosismo pasajero: es una particularidad duradera del habla con la que la persona aprende a vivir y a progresar. Su papel consiste en crear un clima de confianza que reduzca las tensiones y en valorar lo que dice, mucho más allá de cómo lo dice.
Tartamudez explicado a un Médico o personal sanitario
18–99 añosLa tartamudez afecta a la fluidez del habla, no a la formulación del pensamiento ni a las capacidades cognitivas. La persona elabora mentalmente su mensaje sin dificultad, pero encuentra bloqueos al exteriorizarlo: repeticiones de sonidos, prolongaciones de sílabas o pausas involuntarias antes de palabras familiares.
Su manifestación es muy variable según el contexto, el interlocutor, el cansancio y la aprensión social. Una misma persona puede expresarse sin trabas en una situación y luego tener dificultades marcadas en otra, con independencia de su nivel real de ansiedad.
Se trata de una característica duradera del habla, no de un simple miedo escénico pasajero. El seguimiento adecuado busca desarrollar estrategias de gestión, reducir el impacto funcional y favorecer la aceptación, más que perseguir una "normalización" del habla.
- En consulta: valorar el impacto en la calidad de vida y en las interacciones sociales y profesionales
- Apoyos posibles: logopedia, enfoques psicosociales, a veces técnicas respiratorias o tecnológicas
Tartamudez explicado a un Profesional medicosocial
18–99 añosLa tartamudez afecta a la fluidez del habla, no al pensamiento. La persona formula perfectamente su idea, pero encuentra bloqueos al expresarla: repeticiones de sonidos, prolongaciones o silencios antes de palabras conocidas.
Su intensidad varía mucho según el contexto (situación estresante o relajada), el interlocutor, el cansancio y sobre todo la percepción de la mirada ajena. Una misma persona puede hablar sin dificultad un día y atascarse en palabras sencillas al siguiente.
No se trata de un nerviosismo pasajero, sino de una característica duradera del habla con la que la persona aprende a vivir. Su papel consiste en favorecer un entorno respetuoso y en coordinar las acciones entre familia, escuela y servicios, sin convertir esta realidad en un problema médico.
Tartamudez explicado a un Trabajador social
18–99 añosLa tartamudez es una dificultad de fluidez del habla que no afecta en nada a la reflexión ni a la inteligencia. La persona piensa muy bien, pero el habla encuentra bloqueos: sonidos repetidos, sílabas alargadas, pausas involuntarias antes de una palabra que conoce.
Esta dificultad varía mucho según las situaciones, el contexto, el interlocutor, el cansancio o la mirada percibida pueden aumentarla o reducirla. Algunos días fluyen sin problema, otros son más difíciles, incluso para una frase sencilla.
Es una particularidad duradera, no un nerviosismo pasajero. La persona aprende a convivir con ella y suele beneficiarse de un acompañamiento logopédico y de un entorno respetuoso.
- Para usted: escuche sin interrumpir, deje el tiempo necesario, no termine las frases. Su paciencia genera confianza.
- Recursos: la Association Parole Bégaiement (en Francia) o los servicios de su región pueden orientar hacia logopedas y grupos de apoyo.
Tartamudez explicado a un Compañero de trabajo
18–99 añosLa tartamudez es un trastorno de la fluidez del habla. En la oficina, su compañero o compañera afectado a menudo ha aprendido a manejarse, pero hablar en grupo sigue siendo un ejercicio costoso.
Se puede observar:
- vacilaciones y repeticiones en ciertas palabras,
- tensiones visibles en la cara,
- una intensidad mayor en reuniones o videollamadas,
- una clara preferencia por lo escrito o el cara a cara.
Para facilitar la colaboración:
- dejar que termine la frase, sin soplarle la palabra,
- evitar las rondas de mesa en las que cada persona debe hablar en pocos segundos.
La tartamudez no tiene nada que ver con la confianza ni con el nivel. Es un trastorno del ritmo, no del contenido.
Tartamudez explicado a un Reclutador o RR. HH.
18–99 añosLa tartamudez es un trastorno que afecta a la fluidez del habla: algunas palabras se bloquean, se repiten o se estiran a pesar de la voluntad de la persona. Es importante señalar que el contenido de lo que desea comunicar está perfectamente claro en su mente.
Puede observar repeticiones de sílabas, sonidos que se alargan, o a veces tensiones visibles. La intensidad varía según el contexto, el estrés o el interlocutor.
Como responsable de selección: evaluar las competencias sin tener en cuenta la tartamudez permite una selección equitativa. La persona comunica sus ideas; basta con mantener una escucha activa, cruzar la mirada y dar el tiempo necesario. Terminar las frases o sugerir respirar son intervenciones contraproducentes.
Ajustes sencillos, como un entorno tranquilo, un plazo de reflexión o la posibilidad de expresarse por escrito en ciertos puntos, favorecen una evaluación justa de sus verdaderas capacidades.
Tartamudez explicado a un Pareja
18–99 añosTu pareja sabe perfectamente lo que quiere decir, pero algunas palabras se bloquean, se repiten o se estiran a pesar de ella. Es involuntario, el mensaje está ahí, solo que no fluye a la salida.
Quizá verás repeticiones («qui-qui-quiero»), sonidos que se arrastran, o pequeñas tensiones en la cara. La intensidad cambia según el momento, el estrés o con quién habla.
Lo que de verdad ayuda:
- Dejarla terminar tranquila, sin completar en su lugar
- Mantener el contacto natural, como en cualquier conversación
- Esperar, eso es todo, no hace falta decirle que respire o que vaya más despacio
En resumen: escucha con normalidad. El resto vendrá.
Tartamudez explicado a un Vecino
18–99 añosLa tartamudez es cuando el habla se entrecorta: algunas palabras se repiten, otras se estiran, o hay pausas involuntarias. La persona sabe muy bien lo que quiere decir , es solo que a veces se bloquea.
Puedes notar sílabas repetidas, sonidos que se arrastran, o ligeras muecas debidas al esfuerzo. Suele acentuarse con el estrés o el cansancio.
Lo más útil: escucha sin terminar las frases, mírala con normalidad, y dale tiempo para hablar. Es todo lo que hace falta. Decirle « respira » o terminar en su lugar vuelve las cosas más difíciles.
Tartamudez explicado a un Animador o monitor de ocio
18–99 añosLa tartamudez es cuando el habla «tropieza». La persona sabe exactamente lo que quiere decir, pero algunas palabras se bloquean, se repiten o se estiran sin que de verdad las controle.
Lo que vas a detectar:
- Sílabas que se repiten («ca-ca-camping»)
- Sonidos que se estiran o pausas inesperadas
- A veces tensiones visibles en la cara o el cuello
- Suele ser más marcado cuando la persona está estresada, emocionada o frente a alguien con autoridad
Cómo incluirla con naturalidad: Espera sin interrumpirla, mantén el contacto visual, escucha de verdad. No termines sus frases, no le digas que «respire» o que «vaya más despacio», es contraproducente. Dale el tiempo que haga falta. Es así de simple.
No hace falta ninguna adaptación especial para las actividades deportivas o culturales. Solo respeto y paciencia.
Tartamudez explicado a un Persona adulta
26–59 añosLa tartamudez es un trastorno de la fluidez del habla. La persona sabe exactamente lo que quiere decir, pero algunas palabras se bloquean, se repiten o se estiran sin que pueda evitarlo.
Puede observar:
- Sílabas repetidas (por ejemplo: ca-ca-casa)
- Sonidos que se estiran o pausas antes de una palabra
- A veces, tensiones visibles en la cara
- Una intensidad que cambia según el contexto, el interlocutor o el tema abordado
Para comunicarse bien: espere con paciencia, mantenga el contacto visual, escuche de verdad. No termine la frase ni sugiera respirar, lo que cuenta es su presencia cercana.
Tartamudez explicado a un Responsable o jefe directo
26–59 añosLa tartamudez es un trastorno de la fluidez del habla. La persona sabe con precisión lo que quiere expresar, pero algunas palabras se bloquean, se repiten o se estiran sin que pueda evitarlo.
Podrá observar sílabas repetidas, sonidos que se estiran, o breves silencios antes de ciertas palabras. La intensidad varía según el contexto: reunión estresante, interlocutor, o tema abordado.
Para apoyar de forma eficaz:
- Mantenga el contacto visual y escuche con paciencia, sin terminar las frases
- Evite los consejos del tipo «respira» o «habla más despacio»
- Proponga, si es útil, ajustes concretos: un rol limitado en las reuniones, un tiempo de preparación para las presentaciones, o una comunicación escrita puntual
Este enfoque sencillo y respetuoso crea un entorno de confianza donde la persona puede expresarse plenamente.
Tartamudez explicado a un Persona mayor
60–99 añosLa tartamudez es una dificultad temporal en la fluidez del habla: algunas palabras se bloquean, se repiten o se estiran a pesar de la persona, aunque sabe perfectamente lo que desea expresar.
Se pueden observar sílabas que se repiten, sonidos que se alargan, o a veces una ligera tensión en la cara. Esta dificultad varía según los momentos, el estrés o la persona con la que se habla, es algo totalmente normal y sin relación con la inteligencia o la competencia.
¿La mejor actitud? Simplemente escuchar, cruzar la mirada, y tomarse el tiempo necesario. Terminar la frase por ella o pedirle que respire no ayuda; lo que cuenta es la paciencia y el respeto. Cada persona merece ser escuchada sin prisas.
Tartamudez explicado a un Persona jubilada
60–99 añosLa tartamudez es cuando las palabras no salen con la facilidad que uno querría. La persona sabe perfectamente lo que quiere decir, pero algunos sonidos se detienen, se repiten o tardan en llegar, como un ligero "bloqueo" en el ritmo del habla.
Al contrario de lo que podría pensarse, no tiene nada que ver con una dificultad para pensar o para comprender. Es simplemente la fluidez del habla lo que se ve afectado, no la inteligencia ni la claridad de las ideas.
Un punto importante: varía mucho según el momento, el ambiente, el cansancio o la confianza. Una misma persona puede hablar sin ningún problema con un amigo cercano y luego encontrar más dificultades en un marco formal. Es una manera duradera de hablar con la que se aprende a vivir, no un simple miedo escénico pasajero.
Para mantener el vínculo, lo esencial: manténgase natural, deje el tiempo que haga falta y escuche de verdad lo que la persona dice, no cómo lo dice.
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