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Casos de uso

Pon una tarjeta sobre la mesa al empezar la reunión, y tus tics de Tourette dejan de ser un motivo de incomodidad

Una tarjeta puesta sobre la mesa al empezar la cita, con un QR para escanear. En diez segundos, el interlocutor entiende que los sonidos y los gestos que aparecen son tics involuntarios, que no van dirigidos a nadie y que no expresan ni burla ni nerviosismo. La conversación sigue en su tema.

Este caso trata de un adulto de 32 años que vive con un síndrome de Gilles de la Tourette, en un contexto profesional en el que se reúne habitualmente con clientes y compañeros. Él mismo elige dar el contexto antes de que sus tics se interpreten mal.

El momento de la primera cita

«¿Empezamos?» Apenas comienza la reunión, un carraspeo sonoro y luego un movimiento repetido del hombro cruzan la mesa. Hugo, de 32 años, conoce lo que viene: bajo la tensión de una primera cita con un cliente, sus tics aumentan. Conoce también la mirada que se queda fija enfrente, la pregunta muda (¿se está burlando, está incómodo?), y la energía que gasta intentando contenerlos, lo que solo los amplifica.

Antes de empezar, ha puesto sobre la mesa una tarjeta con su QR y una frase: «síndrome de Tourette, escanea para entender». Una compañera, o el cliente intrigado, la abre con discreción desde su teléfono. En unos segundos, lee lo que Hugo ha escrito: esos sonidos y esos gestos son tics involuntarios, más marcados bajo estrés, que no se dirigen a nadie y no dicen nada sobre su atención al tema. La incomodidad se disipa. La reunión vuelve al asunto para el que estaba prevista.

Sin un silencio embarazoso en el que cada cual finge no notar nada, sin una aclaración penosa en aparte al final, sin una etiqueta de compañero «raro» que precede a Hugo en la empresa. Una tarjeta puesta, una explicación leída, y por fin se habla de lo que reunía a todos alrededor de la mesa.

  1. Usted lo escribe
  2. El QR está colocado
  3. El lector escanea
  4. Comprendido, sin volver a explicar

Dónde colocar el QR en este caso

Para unos tics que se manifiestan sobre todo en contexto profesional y bajo tensión, el QR debe estar accesible en el momento de un encuentro, sin convertir cada reunión en una aclaración.

  • Tarjeta puesta sobre el escritorio o la mesa al empezar una reunión de equipo o una cita con un cliente.
  • Tarjeta de tamaño cartera sacada en un primer contacto, una entrevista o un intercambio cara a cara.
  • Enlace en la firma del correo profesional, abierto antes de una llamada o una videollamada por los interlocutores que lo deseen.
  • Etiqueta en el ordenador portátil o en la funda, impresa desde una plancha A4 de etiquetas (modelo estándar), visible para los compañeros cercanos.

La regla aquí: dar el contexto antes del malestar, no después. El QR transforma una pregunta que nadie se atreve a hacer en una respuesta clara.

Modelos de texto ya redactados

Tres plantillas para ajustar a tu situación. Cubren lo que un compañero o un cliente lee primero: qué son tus tics, cómo reaccionar y qué los agrava. Puntos de partida, no frases para copiar tal cual.

Para el apartado «Presentación»

«Me llamo [nombre]. Tengo síndrome de Tourette: hago tics, sonidos o movimientos que no controlo, sobre todo cuando la situación es estresante. No van dirigidos a nadie y no significan nada. Mi trabajo y mi concentración no se ven afectados, aunque pueda sorprender al principio.»

Para el apartado «Cómo ayudar»

«Puedes: seguir la conversación con normalidad cuando aparece un tic, mantener un tono neutro sin comentarlo, dar preferencia a una reunión tranquila en lugar de un gran grupo cuando sea posible, aceptar que intentar contenerlos los aumenta, y tratarme como a cualquier compañero una vez leída la explicación.»

Para el apartado «Qué evitar»

«Qué evitar: pedirme que pare o que me «calme», imitar o subrayar un tic para distender el ambiente, intercambiar miradas cómplices con los demás, tomar un tic verbal por un comentario dirigido a ti, esforzarte tanto por «no mostrar nada» que acabes pareciendo tenso.»

Particularidades relacionadas con este caso

Este caso se basa en el síndrome de Gilles de la Tourette, caracterizado por tics motores y sonoros involuntarios, más marcados bajo tensión. En el entorno profesional, a menudo se interpretan mal por falta de explicación. La página siguiente detalla qué está en juego y las actitudes que calman el intercambio.

Casos similares

Otras situaciones en las que una particularidad visible o audible, explicada a tiempo, deja de leerse de forma equivocada por las personas que se cruzan en el trabajo o en el día a día.

¿Lo explica a menudo?

Ya no hay que contarlo a cada persona nueva.

Tres textos (presentación, cómo ayudar, qué evitar), un código QR compartido. Al escanear, su interlocutor lee lo que debe saber, en su propio lenguaje.