Casos de uso
Situaciones reales en las que myHandiQR cambia algo, para la persona portadora, su familia y quien escanea. Elige un perfil para explorar los casos que le conciernen.
Adolescente con síndrome de Asperger, 16 años
El docente entiende las conductas sociales atípicas y puede transmitir la información útil al equipo docente.
Ver el caso en detalleEstudiante de bachillerato con TDAH, 17 años
El tutor entiende las dificultades de organización y puede proponer adaptaciones concretas para los exámenes.
Ver el caso en detalleAdulto con TDAH, 34 años
La persona elige cuándo y a quién explicar su funcionamiento, con sus propias palabras, sin sufrir la interpretación de sus olvidos.
Ver el caso en detalleAdulto con ansiedad social, 28 años
Las adaptaciones se entienden sin que la persona tenga que justificar cada solicitud una y otra vez.
Ver el caso en detalleAdulto con dislexia, 41 años
El responsable entiende por qué los informes escritos llevan tiempo y propone alternativas con naturalidad.
Ver el caso en detalleAdulto con síndrome de Tourette, 32 años
Los tics verbales o motores se entienden sin incomodidad ni interpretación negativa desde el inicio de una reunión.
Ver el caso en detalleAdulto con trastorno bipolar estabilizado, 38 años
El responsable entiende ciertas variaciones de ritmo o de energía sin interpretarlas como falta de compromiso.
Adulto con dispraxia, 26 años
El referente de discapacidad dispone de inmediato de las adaptaciones útiles (doble pantalla, organización del espacio) sin necesidad de una entrevista adicional.
Adulto con hipersensibilidad sensorial, 45 años
El equipo entiende por qué la persona usa auriculares o evita ciertas salas, sin interpretarlo como aislamiento.
Adulto con TDA, 51 años, cargo directivo
El médico laboral y el director de Recursos Humanos entienden las adaptaciones solicitadas en el marco de la RQTH (reconocimiento oficial de la condición de trabajador con discapacidad) sin necesidad de una explicación oral.
Adulto con mutismo selectivo, 27 años
La persona puede hacerse entender con precisión en los momentos en que no puede hablar.
Ver el caso en detalleAdulto autista en la empresa, 30 años
El equipo entiende las preferencias de comunicación (escrito en lugar de oral, sin interrupciones improvisadas) desde la llegada.
Adolescente autista, 16 años
El amigo entiende ciertos comportamientos sin interpretarlos de forma negativa, lo que refuerza la relación.
Adulto con mutismo selectivo
La persona puede hacerse entender en los momentos de bloqueo con sus propias palabras preparadas de antemano.
Adulto con depresión crónica, 36 años
El allegado entiende ciertas ausencias o silencios sin vivirlos como un rechazo personal.
Adulto con síndrome de fatiga crónica, 44 años
El entorno deja de interpretar las cancelaciones o los límites de energía como desinterés o pereza.
Adolescente con dislexia, 15 años
El compañero entiende por qué tomar apuntes resulta difícil y puede ofrecer su ayuda con naturalidad.
Adulto con trastorno límite de la personalidad, 29 años
El amigo entiende ciertas reacciones emocionales intensas sin vivirlas como ataques personales.
Adulto con TOC, 33 años
El allegado entiende los rituales o comportamientos repetitivos sin minimizarlos ni dramatizarlos.
Adulto con epilepsia (crisis silenciosas)
En caso de crisis, un tercero accede a las consignas y contraindicaciones elegidas por la persona, sin divulgación en el día a día.
Ver el caso en detalleAdulto con diabetes e hipoglucemias graves
En caso de malestar, un tercero entiende de inmediato la situación y sabe qué hacer antes de la llegada de los servicios de emergencia.
Adulto con trastorno de pánico grave, 31 años
En caso de crisis de pánico en un lugar público, un tercero entiende la situación y sabe no agravar la crisis con una reacción excesiva.
Ningún caso coincide con esta búsqueda.